Personalidad y uso/abuso de éxtasis – MDMA

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2 julio, 2015

Personalidad y uso/abuso de éxtasis – MDMA |

En la actualidad existe un debate sobre si los distintos rasgos de la personalidad constituyen una causa o consecuencia del consumo de MDMA. Hay estudios que han demostrado que el consumo de éxtasis disminuye la inhibición de comportamientos impulsivos mientras que por otro lado, los resultados de otros estudios se dirigen en dirección contraria, es decir, que la falta de inhibición previa como rasgo de personalidad es la que conduce a los sujetos a consumir este tipo de sustancias.

Personalidad como consecuencia del consumo

Algunos estudios realizados con primates no humanos han demostrado que el consumo de MDMA produce un efecto neurotóxico en las terminales serotoninérgicas. Aunque aún no se han establecido cuales podrían ser las consecuencias funcionales de este daño cada vez hay mayor evidencia de que el descenso de la actividad serotoninérgica provocado por este daño podría dar lugar a un aumento de la impulsividad en los consumidores de MDMA.

Guerra y cols (1998,2002) realizaron un estudio con 15 usuarios consumidores de MDMA que no habían consumido durante un tiempo prolongado ninguna otra sustancia y, con respecto al grupo control, éstos presentaron una mayor búsqueda de sensaciones y hostilidad.

Por su parte, Parrot y cols (2000) encontró en una muestra de jóvenes consumidores de éxtasis, que los consumidores importantes (aquellos que habían consumido entre 30 y 1000 ocasiones) obtenían puntuaciones mayores que los del grupo control en impulsividad. Por otro lado, los consumidores light (entre 1 y 20 ocasiones) se encontraban a medio camino entre los del grupo control y los consumidores importantes.

Personalidad como causa del consumo

Zuckerman en 1983 asoció los rasgos de personalidad impulsivos con el consumo de drogas. Concretamente la desinhibición y la búsqueda de experiencias se relacionaban con la frecuencia del consumo de distintas drogas, siendo esta relación más fuerte en el caso de los psicoestimulantes. Jaffe y Archer (1987) consideraron que el mejor rasgo de la personalidad predictor del consumo era la búsqueda de sensaciones.

En un estudio realizado por Sáiz y cols (2001) con una muestra de 2915 estudiantes de 2-4 ESO y 1 Bachiller se dividió la muestra en tres subgrupos (debido a la complejidad de encontrar consumidores puros de MDMA):

1.- Grupo 1: solo habían consumido drogas legales.

2.- Grupo 2: habían consumido alguna vez drogas ilegales pero no MDMA.

3.- Grupos 3: habían consumido alguna vez MDMA.

Además también se hizo otra subdivisión para ver si existía alguna diferencia en relación con la personalidad entre los sujetos que tras haber consumido alguna vez en su vida no habían vuelto a consumir y los que sí que habían vuelto a consumir:

1.- Abstinentes: nunca consumieron MDMA.

2.- Experimentadores: alguna vez habían consumido pero no en el último mes.

3.- Reincidentes: consumieron MDMA alguna vez y en el último mes.

Se les administro el cuestionario de personalidad de Eysenck (EPQ-A) y los resultados que se obtuvieron en relación con los primeros tres subgrupos en las distintas dimensiones fueron los siguientes:

– Neuroticismo: Los consumidores pertenecientes al grupo 2 (consumidores de sustancias ilegales diferentes de MDMA) de ambos sexos obtuvieron puntuaciones más altas.

– Intro-extroversión: los consumidores del grupo 3 (habían consumido alguna vez MDMA) obtuvieron puntuaciones más altas que los no consumidores de drogas ilegales.

– Psicoticismo: los tres grupos fueron diferentes entre sí, por lo que se podría hablar de un gradiente de psicoticismo, es decir, a más sustancias mayor puntuación.

-Búsqueda de sensaciones: puntuaciones aumentan en función del consumo. Son significativamente más bajas en los grupos que no consumen drogas ilegales y más elevadas en los consumidores de MDMA.

Al evaluar los rasgos de la personalidad en función de la persistencia del consumo no se obtuvieron diferencias en la dimensión de neuroticismo ni en la de intro-extroversión. Sin embargo en la dimensión de psicoticismo en hombres se pudo observar un incremento en la puntuación en función del nivel de consumo de MDMA. Dentro de esta dimensión las puntuaciones de los hombres en la subescala de búsqueda de excitación fueron mayores en el grupo de los experimentadores, seguido de los reincidentes y por último de los abstinentes. En cuanto a las mujeres, en la subescala de desinhibición y la puntuación total fue donde se encontraron las mayores desviaciones respecto a la norma.

Conclusión

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