Ludopatía: el otro lado del juego

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11 diciembre, 2014

Ludopatía: el otro lado del juego |

El juego interviene en el proceso de maduración y aprendizaje de muchos de los animales superiores, incluidos los humanos. Jugar nos permite aprender a respetar reglas, a tener en cuenta las habilidades del oponente, a poner a prueba las nuestras y a superarnos.

El problema surge cuando se deja intervenir al azar porque trastoca todos los elementos positivos que tiene el juego, transformando a los sujetos en pasivos. En los juegos de azar, las habilidades del individuo no entran en juego, sólo cabe esperar pasivamente a que venga un premio. Sin embargo, las leyes de probabilidades que rigen los juegos de azar siempre están a favor de la banca y en contra del jugador.

La ludopatía o juego patológico es una adicción a los juegos de azar. El adicto al juego no puede dejar de jugar aunque esté arruinando su vida con tal de obtener un exiguo premio que, invariablemente, perderá en otro juego de azar. Su necesidad de jugar y de recuperar lo perdido se hace tan intensa que, poco a poco, ocupa todo su tiempo libre, gran parte de su tiempo laboral y, prácticamente, todo su tiempo social y familiar.

Los juegos de azar que generan adicción con mayor rapidez son aquéllos que dan premio con inmediatez (como las máquinas tragaperras, los cartones de bingo, las carreras de caballos y de galgos y los juegos de casino).

Lo importante en la ludopatía no es la cantidad jugada, sino que se juegue todo el dinero posible y sólo se pueda parar de jugar cuando éste se termina o cierran el local, no por iniciativa del sujeto. Esta es la principal diferencia con respecto al jugador social, que limita siempre las cantidades a exponer.

La ludopatía se convierte en un problema social y de salud pública, pues además de afectar a un gran número de ciudadanos, también afecta a los familiares de los ludópatas, que sufren las consecuencias económicas y emocionales de la adicción.

Entre ludópatas y jugadores problemas de todas las edades existen en nuestro país más de un millón de habitantes directamente afectados. Asimismo, es preciso resaltar que existen muchos más ludópatas en los países donde los juegos de azar están legalizados que donde no lo están. Además, la facilidad de acceso y la proximidad del punto de juego se convierten en factores multiplicadores de la prevalencia de la ludopatía en el mundo.

Por lo tanto, la labor de rehabilitación de los ludópatas se convierte en una ardua misión en la que se hacen imprescindibles elementos como la total implicación por parte del individuo afectado por la ludopatía y de su entorno más cercano.

https://www.revistaindice.com/numero19/p9.pdf

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