La adicción vista desde una orientación del psicoanálisis.

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2 julio, 2018

La adicción vista desde una orientación del psicoanálisis. |

Para Melanie Klein 1 el motor básico del desarrollo humano es la angustia por la pugna
entre las pulsiones de amor y odio respecto a los objetos (Sánchez-Barranco y Vallejo,
2004).
López Gómez (2015) ve en esta interpretación una clara aplicación de la relación entre
la conducta adictiva y este motor básico que Melanie Klein define en su Teoría de las
relaciones objetales.
Según la teoría kleiniana (Klein, 1952), el bebé en los primeros cuatro meses de vida
administra su angustia escindiendo el objeto externo original (pecho de la madre) en
un objeto bueno cuando el bebé lo posea (pecho bueno) y en un objeto malo cuando
esté ausente (pecho malo).
Melanie Klein consideró que la principal satisfacción que el bebé recibía del pecho era
la conservación de la vida (autoconservación), y como analogía, la sustancia adictiva
va a satisfacer en el sujeto cualquiera de los sistemas motivacionales que el sujeto no
regulados y, probablemente, el efecto inmediato del consumo de la droga sea el de
aliviar las angustias originadas en dicho sistema. La gratificación inmediata que
produce la droga en el sujeto y la aparición demorada de los efectos adversos,
favorece la escisión del objeto en un objeto bueno (que produce gratificación
inmediata) y en un objeto malo (que produce malestar diferido). La diferencia en el
tiempo del efecto positivo y del efecto negativo favorece que se produzca una defensa
en forma de negación omnipotente del fragmento persecutorio (fragmento malo del
objeto) que lleve a una idealización del objeto (López Gómez, 2015).
La sustancia adictiva se convierte en ese objeto ideal al que el sujeto atribuye todas
sus experiencias buenas –reales o fantaseadas–que anhela poseer y con el que ansía
identificarse, pero de esa idealización de la sustancia adictiva surge una defensa del yo
hacia el objeto caracterizada por una triada de sentimientos: control, triunfo y desprecio
(Segal, 1981).
Controlar al objeto es una manera de negar la propia dependencia de él. De forma que
al mismo tiempo que se produce la sensación de control se satisface la dependencia.
(“Yo controlo”, frase tan típica en los adictos).
El triunfo es una negación de la realidad psíquica ligada a la valoración e importancia
afectiva otorgada al objeto. (“Yo no necesito la ayuda de nadie; no me pasa nada”).
Despreciar al objeto es también negar directamente cuánto se lo valora.
Aunque analizado de forma muy superficial nos parece muy interesante esta visión de
las adicciones desde el punto de vista de algunas teorías del psicoanálisis. Y no nos
parece desacertado, una vez obtenido un adecuado periodo de abstinencia, observar
en terapias individuales esta relación y analizar las posibles transferencias que puedan
producirse.

1 Psicoanalista austriaca, hizo importantes contribuciones sobre el desarrollo infantil desde la teoría
psicoanalítica y fundó la escuela inglesa de psicoanálisis.

Miguel Colomer Miranda
Klein, M. (1952). Algunas conclusiones teóricas sobre la vida emocional del bebé.
Recuperado de: https://www.elortiba.org/mklein/melanie.Klein.6.27.htm
López Gómez, D. (2015) Redescripción del modelo de los doce pasos en términos de
la teoría de las relaciones objetales. Aperturas psicoanalíticas Revista
internacional de psicoanálisis, 51.
Sánchez-Barranco, A. Vallejo, R. (2004) Melanie Klein, una princesa que creósu propio
reino. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 23(91), pp. 123-
136.
Segal, H. (1981). Introducción a la obra de Melanie Klein. Barcelona: Paidós.

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