Habilidades sociales y adicción

OurBlog

23 septiembre, 2015

Habilidades sociales y adicción |

El consumo de sustancias supone una problemática compleja que abarca gran cantidad de factores que pueden favorecer el consumo o, por el contrario, proteger al individuo de éste. Uno de los aspectos que ha sido estudiado al respecto son las habilidades sociales ya que existen datos que apuntan a menores desempeños en este tipo de situaciones.

Las habilidades sociales pueden ser definidas como un conjunto de comportamientos aprendidos realizados por un individuo en un contexto interpersonal, expresando comportamientos verbales y no verbales, sentimientos, actitudes, deseos, opiniones, derechos, suponiendo así iniciativas y respuestas efectivas y apropiadas a la situación, acrecentando de este modo el reforzamiento social, pero a la vez resolviendo los problemas inmediatos de la situación mientras se reduce la probabilidad de que aparezcan futuros problemas.

La falta de este tipo de habilidades ha sido descrita como un factor de riesgo de cara a desarrollar conductas de uso y abuso de sustancias en un futuro. En este sentido, hay autores que sostienen que una baja asertividad general o poca capacidad específica para responder oponiéndose a las demandas de su grupo, aumenta el riesgo de abuso de alcohol.

Los bajos rendimientos en este tipo de situaciones pueden influir en el consumo de sustancias de varias maneras. En primer lugar, como hemos comentado, influyen en la dificultad de negarse al consumo en situaciones sociales pero además, una vez superado el primer consumo, puede darse una percepción de seguridad cuando la persona se encuentra bajo los efectos de la sustancia. Dado que las drogas de abuso tienden a facilitar la socialización, los primeros consumos pueden ser reforzados por esa sensación de bienestar y de manejo de la situación, lo que propiciará la continuación del consumo como modo de afrontamiento. Además, el uso de drogas como forma de afrontamiento de las situaciones sociales evita que se desarrollen conductas adaptativas, lo que favorece que el problema se perpetúe.

Sin embargo, también hay autores que plantean que existe escasa relación entre el déficit de habilidades sociales y el consumo de sustancias, más concretamente de alcohol. Se plantea que el déficit de habilidades sociales puede ser situacionalmente específica. Los individuos que presentan pequeños o moderados problemas de abuso de alcohol u otras drogas pueden ser muy hábiles en otras situaciones, pero no son hábiles para resistir las presiones del grupo para la ingesta de estas sustancias, y de esta manera su déficit de habilidades puede limitarse a una falta de asertividad frente a esa coerción.

De manera general, se puede concluir que pese a que el déficit de habilidades sociales puede favorecer el inicio y mantenimiento del consumo de sustancias, no es un factor determinante. Por lo tanto, es necesario prestar atención a la existencia de este déficit en los consumidores de sustancias, de cara a favorecer su desarrollo en las personas que se encuentran en tratamiento por trastornos adictivos en centros especializados en alcoholismo y drogadicción.

Anguiniano, S.A., Nava, C., Soria, R. y Vega C.Z. (2010). Las habilidades sociales en universitarios, adolescentes y alcohólicos en recuperación de un grupo de alcohólicos anónimos (AA). Liberabit. 16(1), 1726.

Comentarios

Los comentarios están cerrados.