DROGA Y SOCIEDAD: LA PERSONALIDAD ADICTIVA DE NUESTRO TIEMPO

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8 julio, 2019

DROGA Y SOCIEDAD: LA PERSONALIDAD ADICTIVA DE NUESTRO TIEMPO |


La droga de por sí, es solo una sustancia que produce alteraciones neurológicas pero que abarca mucho más que lo que comprende lo legal e ilegal. Por ello, esta ha sido modernamente un recurso para ejercer el poder sobre la población, o que, por el contrario, sirve de síntoma de un problema en la sociedad.


En la sociedad posmoderna, los relativos cambios cada vez son más rápidos, las personas son individuos cada vez más responsabilizados, que tienen que vivir de cara a una sociedad que les exige mucho, ignorando su yo interior, el cual es paliado por las drogas, como modo de neutralizar la ansiedad o evadir a la persona.

El individuo, cada vez más desarraigado del exterior, pierde una identidad histórica a favor de unos valores cambiantes y sin base, llevándole a una crisis profunda que puede tornarse en una adicción.


El problema de la adicción no es algo que atañe solamente a las personas
“drogadictas”. La adicción como fenómeno compulsivo es la acción que todo el mundo lleva a cabo de la manera en la que quiere y puede, y que solo entra en conflicto cuando enfrenta a lo público (lo legal). Así mismo, las drogas crean una comunidad de uso, lo que permite conectar con otros, pero si estas son ilegales, la reunión se deberá llevar al interior de uno mismo, cayendo en el aislamiento.


Hoy en día, la droga, excluyendo a la legal como el alcohol, es un analgésico existencial que une a la persona consigo misma y la lleva hacia la plenitud. Cuando el logro personal con el exterior es tan difícil de lograr, una forma rápida y eficaz es el uso de sustancias ilícitas. Como vemos, por ejemplo, el consumismo y la droga tienen todo un carácter de evasión y de búsqueda de sensaciones común, la misma permisividad ante el descontrol y la impulsividad, con la diferencia de que una es aceptada socialmente y
la otra no.


Por otro lado, la droga legal en forma de medicación se ha abierto paso en sustanciascomo los antidepresivos o la metadona. Esto ha tergiversado al individuo,manteniendo el malestar en lo normal, así como la ingesta de químicos para tratarlo.


Ya lo rutinario es escapar de la rutina con dosis de drogas paliativas.

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