Diferencias por sexo en el consumo de alcohol

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12 febrero, 2018

Diferencias por sexo en el consumo de alcohol |

Tanto hombres como mujeres pueden ser adictos, pues en principio, la adicción no
es una cuestión del sexo, pero ciertamente la adicción en ambos sexos cuentan con
ciertas semejanzas, pero también con diferencias: como primeros datos, las mujeres
representan en conjunto entre el 20-25%, de toda la actividad asistencial en
adicciones; es decir, hay entre cuatro y cinco hombres adictos por cada mujer y por
lo general, la proporción de mujeres usuarias de drogas legales (tabaco, alcohol,
psicofármacos) y de adicciones no químicas (compras, juego, televisión) es mucho
más elevada que la de mujeres adictas a drogas ilegales. Una tendencia inversa se
da en los varones (Blanco, Sirventy Palacios, 2005).
Otro dato interesante que se deduce del estudio es la frecuencia de embriaguez
notificada como mínima de una vez al mes, donde la población masculina alcanza el
13.1%, mientras que la femenina es del 1.1% (Caraveo, Colmenares y Saldívar,
1999), aunque también se debe considerar el aumento de riesgo del consumo entre
las mujeres, que según estos autores, era de casi cuatro veces más en un periodo
de siete años y con una aparente tendencia al aumento.
En cuanto a la constitución física (Medina y Rojas, 2003) no podemos olvidar la
mayor vulnerabilidad biológica de las mujeres, pues:
 Producen menos alcohol deshidrogenasa gástrica.
 Tienen una menor proporción de agua en el organismo.
 Alcanzan niveles mayores de concentración de alcohol con la misma cantidad de
consumo con más énfasis en la fase premenstrual.
 Desarrollan hepatitis y cirrosis a una edad más temprana, con un menor
consumo de alcohol.
 Tienen mayores problemas psiquiátricos y emocionales; depresión previa, muy
comúnmente ligado el consumo con un evento estresante.
 Muestran un número más elevado de síntomas de problemas emocionales que
los varones.
 Su autoestima está más afectada y utilizan psicotrópicos con una frecuencia
superior.
 Los disparadores de tratamiento más comunes son los problemas con la familia
y los hijos, en tanto que los varones muestran un número mayor de problemas
en el trabajo.
Pero, independientemente de los factores físicos, un factor socialmente muy
importante es que a pesar de tener los índices más bajos de consumo, las mujeres
que desarrollan dependencia son rechazadas con más frecuencia por conductas
similares a las de los hombres. Y este rechazo se produce tanto en hombres como
en mujeres (Ibídem).
Pero por otra parte, en el caso de adolescentes, ellas en comparación con los
chicos, mantienen unas actitudes menos permisivas ante el consumo de alcohol y,
sin embargo, una mayor sensibilidad y empatía hacia los alcohólicos, a la vez que
una información más fidedigna sobre las consecuencias de la adicción y una mayor
percepción de riesgo por el consumo abusivo.

Miguel Colomer Miranda

Referencias:
Blanco, P., Sirvent, C., y PalaciosL. (2005). Diferencias de género en la adicción e
implicaciones terapéuticas. Salud y drogas, 5(2), pp. 81-97.
Caraveo, J. J., Colmenares, E., ySaldívar, G. J. (1999). Diferencias por género en el
consumo de alcohol en la Ciudad de México. Salud pública de México, 41(3),
pp. 177-188.
Medina, M. E., y Rojas, E. (2003). Mujer, pobreza y adicciones. Perinatología y
Reproducción Humana, 17(4), pp. 230-244.
Rodríguez Díaz, F. J., Moral, M., Ovejero, A.ySirvent, C. (2004). Consumo de
sustancias psicoactivas, género e identidad psicosocial: Análisis de las
diferencias inter-género en las actitudes juveniles ante el uso/abuso de
alcohol.Revista Española de Drogodependencias, 29(3-4), pp. 167-187.

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