¿Cuando hacemos un consumo de riesgo y/o perjudicial de alcohol? ¿Las personas con determinadas patologías físicas o mentales consumen más alcohol?

OurBlog

21 octubre, 2019

¿Cuando hacemos un consumo de riesgo y/o perjudicial de alcohol? ¿Las personas con determinadas patologías físicas o mentales consumen más alcohol? |

En España está asociado el consumo de  alcohol a eventos de la vida diaria, servicios religiosos y celebraciones. Su consumo está fuertemente arraigado en nuestra sociedad y existe un nivel de tolerancia social alto ante su uso y las repercusiones que provoca.

Las encuestas realizadas por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad y Consumo permiten conocer el porcentaje de personas que consumen alcohol, siendo en 2003 un 76’6% de la población entre 15-64 años los que habían consumido alguna vez en los últimos 12 meses y un 14’1% diariamente. En 2006, un 14’9% consumía a diario. El alcohol sigue siendo la sustancia más consumida por los jóvenes.

Debido a los escasos estudios publicados, la prevalencia del consumo de riesgo y perjudicial de alcohol en el ámbito sanitario español no es bien conocida. En general se acepta que esta población está sobrerrepresentada en el ámbito sanitario. El alcohol está presente de forma dosis-dependiente en una gran variedad de patologías físicas y mentales. Dado que muchos bebedores de riesgo pasan desapercibidos tras su contacto con el mundo sanitario, numerosos autores abogan por un abordaje sistemático para facilitar su identificación, si por distintas razones este no puede ser realizado de forma universal, el cribado del consumo de riesgo deberá realizarse sistemáticamente en los pacientes que representen trastornos que puedan estar relacionados con el alcohol como: hipertensión, cefaleas, dispepsia, ansiedad, depresión, irritabilidad, insomnio, déficits de atención, disfunciones sexuales, accidentes, enfermedad hepática, cáncer, resacas y bajo rendimiento laboral. Del mismo modo, se realizará el cribado sistemáticamente ante la presencia de signos clínicos como temblor, arañas vasculares, hepatomegalia, etc.   Se considera consumo de riesgo a aquel en el cual no existen consecuencias actuales relacionadas con el alcohol pero sí riesgo futuro de daño psicológico, social y físico. Para la valoración de este consumo es importante registrar el consumo por días, si existen cambios de consumo particularmente durante el fin de semana y si existen consumos elevados por ocasiones ‘especiales’ aunque sean infrecuentes.  

El consumo de alcohol es altamente prevalente en España, aunque la prevalencia de consumo de riesgo y perjudicial de alcohol en el ámbito sanitario no es bien conocida. El daño producido por el alcohol es en general directamente proporcional al nivel de consumo. Los términos recomendados para referirnos al consumo de alcohol son consumo de riesgo, perjudicial y dependencia, y el AUDIT-C es el cuestionario de elección para el cribado de consumos de riesgo en el ámbito sanitario. El AUDIT completo es el cuestionario de elección para el síndrome de dependencia alcohólica. Hay que destacar que los marcadores biológicos, aunque útiles en el manejo clínico de los pacientes, no deben ser utilizados como instrumentos de crib

Comentarios

Los comentarios están cerrados.