¿Cómo funcionan el cerebro y la toma de decisiones en la ludopatía?

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10 junio, 2019

¿Cómo funcionan el cerebro y la toma de decisiones en la ludopatía? |

El estudio trata de averiguar qué zona del cerebro influye en la toma de decisiones a la
hora de tomar una decisión más o menos arriesgada durante el juego. Las preferencias
hacia una acción son dinámicas, y dependen de factores internos como la historia
personal, y de estímulos ambientales; pero por el momento, las conexiones neuronales
que generan estas conductas son mayormente desconocidas, ya que las técnicas de
neuroimagen aun no permiten un correcto reconocimiento. Para compensar estos
vacíos, hicieron el estudio con personas que padecen epilepsia, con electrodos en
múltiples áreas intercerebrales, usando adicionalmente un
esteroelectroencefalograma (SEEG).
Para comprobar las distintas preferencias a la hora de apostar, se diseñó una prueba
en la que los participantes debían apostar eligiendo entre dos cantidades, 5 o 20
dólares. El objetivo consiste en que la carta del participante sea mayor que la del
oponente. Las cartas pueden ser un 2, un 4, un 6, un 8 o un 10, y en función de cual,
debe elegir si apostar la cantidad alta o la baja. El planteamiento era que, en una
situación normal, las cartas con valor de 8 y 10, llevarían a apostar al alza, las de 2 y 4 a
la baja, y la de 6, al ser obligado apostar, variaría en función de las preferencias del
investigado.
Los resultados mostraron que el grupo seguía dos tendencias, una en la que los
participantes variaban sus decisiones únicamente con la carta 6, en la que las
probabilidades de ganar o perder estaban más igualadas, otra en la que los
participantes variaban sus apuestas sin importar el número de la carta, y un último que
mantenía su apuesta igual para todas las cartas. A la hora de analizar estos resultados,
encontraron que la mayoría de los jugadores se guiaban por la falacia de la mano
caliente y la falacia del jugador. Esto indica que el estado interno mantiene una
correlación positiva con la toma de decisiones. También mostraba una relación entre la
recompensa y el riesgo; cuanto mayor era la importancia de la recompensa que se
podía obtener, mayor era el riesgo asumido.
A la hora del mapeo cerebral, encontraron que existe una gran relación entre
hemisferios cerebrales y preferencias por distintas apuestas. La actividad del
hemisferio derecho aumentaba cuando los jugadores decidían arriesgar y apostar alto,
y de la misma forma la del hemisferio izquierdo aumentaban cuando decidían no
tomar riesgos. Esto muestra que existe un sistema que se encarga de empujar o tirar
(push-pull) una decisión en cada hemisferio, predominando el empuje en el derecho y
el tiro en el izquierdo. Así se induce a pensar que un correcto equilibrio entre los
impulsos de ambos hemisferios es importante para mantener una toma de decisiones
normalizada. El mapeo cerebral también muestra que la actividad ocurre
mayoritariamente en zonas temporales, límbicas y laterales.
A partir de estos datos, aparte de que a nivel neurológico permitiría una mejor
localización para el posible tratamiento psiquiátrico de los problemas de acción e
impulsividad, surgen varias cuestiones que requieren buscar una solución para mejorar

en el ámbito psicológico. Primero plantearse si hay que indagar más en la motivación a
jugar, ya que el artículo no explica porque tras una racha de pérdidas, el jugador no
atiende a apostar menos o deja de hacerlo. Segundo, poder realizar un análisis de
equilibrio entre hemisferios para determinar cuál es el predominante podría indicar si
los pacientes tienden más a evitar el riesgo o a buscarlo. Por último, conviene a nivel
terapéutico en lo referido a pacientes que quieren tratar su adicción, que se trabaje el
control de impulsos y la capacidad de reflexión ante una acción, que permita analizar
los riesgos tanto presentes como futuros de la misma, a fin de evitar compulsividades y
acciones poco racionales y muy emocionales.

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