Chemsex

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5 febrero, 2018

Chemsex |

 

 

Chemsex party and play (PNP) describe el sexo entre hombres que se produce bajo la influencia de drogas tomadas inmediatamente antes o durante la sesión sexual. Los fármacos más comúnmente asociados con chemsex son la metanfetamina (GHB/GBL), mefedrona y, en menor medida, cocaína y ketamina. Todos, excepto la ketamina, tienen propiedades estimulantes, pues aumentan la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea y provocan euforia, pero la GHB y la mefedrona también tienen un efecto común de facilitar los sentimientos de excitación sexual. Estos fármacos se toman a menudo en combinación y se asocian comúnmente con sesiones sexuales que ocurren durante largos períodos de tiempo, a veces con un gran número de parejas sexuales (Bourne, Reid, Hickson, Torres y Weatherburn, 2014).

 

Según estos autores la finalidad del chemsex es facilitar la confianza sexual, aumentar el deseo sexual y la líbido, mejorar la intimidad y relación sexual, así como su duración, pero sus usuarios a menudo describen “perder días”, dormir o comer hasta 72 horas seguidas con los perjudiciales efectos que esto supone para la salud.

 

Aunque en algunos casos no siempre esta práctica se realiza sin protección, la despreocupación que produce el consumo conduce a que el sexo sin protección sea la norma y sumado al agravante del número de parejas sexuales que se relacionan  aumentan el riesgo de contraer enfermedades por transmisión sexual (ETS) desde el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) al virus de la hepatitis C, pues existe una fuerte evidencia de resultados seropositivos entre los participantes de esta práctica, lo que conduce a que los practicantes pueden presentarse demasiado tarde para ser elegibles para la profilaxis post-exposición para la transmisión del VIH.  (McCall, Adams, Mason y Willis, 2015).

 

En este aspecto, es muy importante considerar que cualquier aproximación hacia el consumo de drogas debe estudiar la relación drogas-sexo; sin embargo, puede ocurrir que la dependencia o la adicción hacia las drogas esté enmascarada bajo la fachada de buscar o practicar chemsex, pues es a través del sexo cómo muchos hombres pueden acceder a las drogas o iniciarse en su consumo (Fernández-Dávila, 2016).

 

De momento existe poca evidencia científica respecto a la utilización de estas prácticas en nuestro país y sobre la efectividad de las estrategias preventivas. Aunque se ha observado que no existe un perfil único de consumidores de este tipo de sustancias, y en cualquier caso difiere mucho del clásico usuario de drogas inyectadas que podía encontrarse en la década de los años 80 y 90. Esto haría que las intervenciones que puedan establecerse deberán basarse en parámetros diferentes (Coll y Fumaz, 2016).

 

Según Caudevila, Vidal y Calzada, no se puede afirmar con seguridad que el chemsex sea un fenómeno exclusivo de población gay, pero la doble estigmatización por conductas sexuales no normativas y el uso de drogas dificultan buscar tratamiento. Será necesario estimar la prevalencia, estudiar sus características y conocer las creencias, motivaciones y percepciones de estos usuarios de cara a poder desarrollar estrategias preventivas adecuadas.

Referencias:

 

Bourne, A., Reid, D., Hickson, F., Torres, S. yWeatherburn, P. (2014). TheChemsexstudy: drug use in sexual settingsamong gay and bisexual men in Lambeth, Southwark and Lewisham. Londres: Sigma Research, London School of Hygiene& TropicalMedicine.

 

Coll, J. yFumaz, C. R. (2016). Drogas recreativas y sexo en hombres que tienen sexo con hombres: chemsex. Riesgos, problemas de salud asociados a su consumo, factores emocionales y estrategias de intervención. Enfermedades  Emergentes, 15(2), pp. 77-84.

Fernández-Dávila, P. (2016). Sesión de sexo, morbo y vicio: una aproximación holística para entender la aparición del fenómeno ChemSex entre hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres en España. Revista Multidisciplinar del Sida, 4(7), pp. 41-65.

McCall, H., Adams, N., Mason, D. y Willis, J. (2015). Whatischemsex and whydoesitmatter? British Medical Journal, 351, h5790.

 

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